Cómo solucionar que Firefox se congele constantemente
Firefox puede congelarse por extensiones problemáticas, caché corrupta o configuraciones conflictivas. Esta guía te ayudará a identificar y resolver la causa del problema para restaurar el funcionamiento normal del navegador.
- Reinicia Firefox en modo seguro. Mantén presionada la tecla Shift mientras haces clic en el icono de Firefox, o ve a Ayuda > Reiniciar con complementos desactivados. Si Firefox funciona normalmente en modo seguro, el problema son las extensiones o temas instalados.
- Desactiva las extensiones problemáticas. Ve a about:addons en la barra de direcciones. Desactiva todas las extensiones haciendo clic en el interruptor azul junto a cada una. Reinicia Firefox y activa las extensiones de una en una para identificar cuál causa el problema.
- Limpia la caché y datos del navegador. Ve a Configuración > Privacidad y seguridad > Cookies y datos del sitio > Limpiar datos. Selecciona caché web y cookies, luego haz clic en Limpiar. También ve a Historial > Limpiar historial reciente y selecciona Todo el rango temporal.
- Actualiza Firefox a la última versión. Ve a Ayuda > Acerca de Firefox. La actualización se descarga automáticamente. Si ya tienes la última versión, considera descargar Firefox desde mozilla.org e instalar sobre la versión actual.
- Verifica el uso de memoria. Escribe about:memory en la barra de direcciones y haz clic en Minimize memory usage. Si Firefox usa más de 2GB de RAM, ve a about:config y ajusta browser.tabs.remote.autostart.MaxContentProcesses a 4 o menos.
- Desactiva la aceleración por hardware. Ve a Configuración > General > Rendimiento. Desmarca 'Usar configuración de rendimiento recomendada' y luego desmarca 'Usar aceleración por hardware cuando esté disponible'. Reinicia Firefox.
- Crea un nuevo perfil de Firefox. Cierra Firefox completamente. Presiona Windows+R, escribe firefox.exe -ProfileManager y presiona Enter. Haz clic en 'Crear perfil' y asígnale un nombre. Selecciona el nuevo perfil e inicia Firefox.