Cómo usar Windows Sandbox para pruebas seguras
Windows Sandbox crea un entorno virtual temporal y aislado donde puedes ejecutar aplicaciones sospechosas o probar software sin riesgo para tu sistema principal. Cada sesión se elimina completamente al cerrarla, garantizando que no queden rastros.
- Verifica los requisitos del sistema. Confirma que tienes Windows 10 Pro, Enterprise o Education (versión 1903 o posterior) o Windows 11. Tu procesador debe soportar virtualización y tener al menos 4 GB de RAM disponible. Verifica que la virtualización esté habilitada en la BIOS.
- Activa Windows Sandbox. Abre el Panel de control y selecciona Programas > Activar o desactivar las características de Windows. Marca la casilla Windows Sandbox en la lista. Haz clic en Aceptar y reinicia el equipo cuando se te solicite.
- Inicia Windows Sandbox. Busca Windows Sandbox en el menú Inicio y ejecútalo como administrador. Aparecerá una ventana con un escritorio de Windows completamente limpio. Este entorno está completamente aislado de tu sistema principal.
- Transfiere archivos al sandbox. Arrastra y suelta archivos desde tu sistema principal hacia la ventana de Windows Sandbox. Los archivos se copiarán al escritorio del entorno virtual. También puedes copiar y pegar texto entre ambos entornos.
- Ejecuta y prueba aplicaciones. Instala y ejecuta cualquier software dentro del sandbox como lo harías normalmente. Puedes navegar por internet, descargar archivos o probar aplicaciones potencialmente peligrosas. Todo queda contenido en este entorno aislado.
- Cierra el sandbox de forma segura. Cuando termines, simplemente cierra la ventana de Windows Sandbox. Se te preguntará si quieres cerrar el sandbox. Confirma la acción para eliminar completamente el entorno virtual y todos los datos que contenía.